CÓMO ENCONTRAR MARIDO.

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Hay libros en los que viendo la portada ya sabes que van a ser buenos. “Cómo encontrar marido” nos regala una de las mejores portadas de la historia, una foto pop, sicalíptica, abracadabrante.

Si, además, el libro viene avalado por ser una publicación de la revista “El mueble” (año 1969), sabemos que nos encontramos ante una joya literaria que nos hace salivar desde el índice.

 

1-buena

La erudita Patricia B. Arnold sólo necesita 35 capítulos y 182 páginas para legar a la literatura un auténtico vademécum de cómo encontrar la media naranja masculina. Las fotos intercaladas entre las sabias palabras de Patricia deberían se consideradas como el arquetipo del buen gusto, y un fiel reflejo de la sensibilidad femenina.

2-buena

Con este cardado y la rosa poso de lo más natural

 

No hay que burlarse del título del libro, es un tema que hoy en día todavía preocupa a parte de la población femenina. La búsqueda en internet de “cómo encontrar marido” arroja un resultado de 19 millones sólo en español, en inglés “how to find husband” da el espeluznante resultado de 575 millones de resultados. Es un tema serio.

La búsqueda de marido-novio-pareja-acompañante ha emborronado miles de páginas con desigual resultado. La magna obra que comentamos podría ser el cúlmen de la literatura parejil. La autora, Patricia B. Arnold, hace un esfuerzo ímprobo para regalar a las féminas todo su enciclopédico conocimiento.

Desde la primera página Patricia nos deja claro que la mujer sólo desea amar a un único hombre, y que si consigue coronar la conquista de un hombre ante el altar tendrá unos derechos reconocidos y aceptados por la sociedad

 

4-buena

Con lo rubia que soy no sé si sabré encontrar un hombre

 

 

La autora afirma que desde que el hombre esquiló la primera oveja la mujer aprendió a vestirse. La hembra tiene que estar siempre arreglada, bien presentada cuando está enamorada, cuando tiene novio, cuando espera matrimonio o después del mismo (o cuando hace cola en un Wok).

Hay que mantener el rostro en forma porque el hombre mira al rostro y sabe si la mujer tiene la epidermis grasa o no,o si usa cosméticos de una buena marca, “las mujeres tenemos la especial obligación de estar siempre aceptables, siempre agradables, siempre atracivas”.

“Debéis dar la sensación cuando un hombre os ve, que lleva a su lado una oleada primaveral, de juventud perenne y en su corazón la dulzura tanta veces deseada. Nuestra presencia cerca de él debe llenar cada minuto, cada detalle, para que siempre lo recuerde y le llene de satisfacción cuando estemos lejos de él”.

5-buena

Yo he seguido los sabios consejos de este libro y ya he pillado marido

 

Todo esto está muy bien, pero Patricia advierte del riesgo de convertirse en mujerzuelas, y nos plantea una irrefutable comparación: si se tiene el cuello limpio, ¿no se debería tener limpia el alma?.”Tenemos que evitar que la mujer acabe paseando con hombres de moral ligera que se pasan entre sí las muchachas como los jugadores de fútbol se envían uno a otro la pelota”.

“Todo se cancela, todo se deja, menos la mujer honesta, moralmente limpia, destinada a perpetuar la especie”.

¿Una mujer debe ser aspirante al premio Nobel para encontrar marido? Patricia cree que no, que una fémina no debe saber todas las dinastías de faraones de Egipto para llevar de forma satisfactoria la vida de la casa. El hombre no exige que la mujer sea una intelectual, y pone el ejemplo de Goethe, cuya esposa era analfabeta y feliz.

¿Cúales son los saberes mínimos de la mujer? Patricia cree que con saber cuales son los principales países del mundo, las principales religiones y conocer a los más famosos científicos vivos (a los muertos que les zurzan) es suficiente, estos conocimientos sirven para la muchacha de una playa de un país africano, la directora de una empresa de Liverpool o una maniquí de modas de Estocolmo (suponemos que también para una dependienta de Zara en Tombuctú).

3-buena

Ven para aquí machote que ya estamos casados

 

Lo mismo que el cazador acecha su presa, ¿dónde se pueden conocer hombres?

1-En el baile, las mujeres no tiene que ir solas, ni hacerse las remilgadas, no flirtear y no ser la última en abandonar el baile (suponemos que para no parecer desesperada)

2-En el paseo, poco recomendable por que los hombres se acercan con intenciones diferentes

3-Al teléfono, haciendo una llamada al azar (esto es como jugar a la lotería)

4-Practicando deporte, en el tenis, equitación, atletismo, pesca, motonaútica o ski se pueden conocer hombres (si te lesionas a lo mejor puedes ligar con el fisioterapeuta).

5-El guateque, cuidado con los listillos, puede decirte que le interesan muchos tus discos, y lo que realmente quiere es llevarte al huerto, mucho cuidado.

6-Excursiones, cruceros, viajes colectivos, muy recomendable.

7- En el trabajo, si vais en tren no es delito conversar con alguien que os guste, en el lugar de trabajo pude aparecer el hombre ideal entre un cliente, un proveedor o un simple vendedor.

8-En conferencias, no sirve ir a cualquier conferencia para conocer hombres. Patricia cuenta el caso de una amiga que fue a una conferencia porque sabía que iba a estar llena de jóvenes médicos. ¿Qué sucedió?, que el conferenciante habló de isótopos radioactivos, de roëgenterapia y de bombardeó molecular, y la pobre chica acabó en brazos de Morfeo. Al final de la conferencia la despertó un atractivo médico diciéndole: “Señorita, quizá le hubiese gustado más una película del Oeste. ¡ Al menos los disparos la hubieran despertado!”, la pobre chica no volvió a una conferencia, y por supuesto no se casó con un joven médico.

 

6-buena

Mi novio y yo vestidos para asar unas chuletillas en el campo

 

Una vez conseguido novio, la autora da una serie de sabios consejos. La mujer debe cambiar sus costumbres y aficiones si no son del gusto del novio; si el hombre está enfadado “tened el tacto y la sensibilidad de no irritarlo más. Mesurad vuestras palabras, frenad vuestros impulsos, procurad que su ira se aplaque, admitid vuestros errores, no hay nada que calme tanto a un hombre como una mujer paciente”.

La novia también debe regalarle algo al novio de vez en cuando: un porta mapas, una lupa, un juego de toallitas con sus iniciales o un paraguas.”Un hombre elegante lleva paraguas. Habéis reparado en que los teddy-boys no llevan nunca paraguas. El mejor es el de seda negra”.

Patricia nos advierte de que no hay que casarse por piedad, una amiga suya se casó con un manco por que le daba pena el pobrecillo, y la cosa acabó mal. Tampoco recomienda casarse con un ciego.

Respecto al sexo prematrimonial ni hablar: “Un novio no tiene derecho a atentar contra la integridad física de su prometida, quien a su vez, debe negarle con todo su ser ese derecho cuando él lo pretenda”.

Como reflexión final, la autora advierte a las mujeres de que el matrimonio no termina con las preocupaciones de las féminas, pero las dificultades son más soportables con el amor de dos esposos.

 

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